lunes, 25 de junio de 2012

Psicología esotérica 734 Quisiera hacerles una sugerencia, pues es necesario que comiencen a comprender ciertos métodos de la Jerarquía. El trabajo de lo que en Occidente se denomina principio crístico, consiste en construir formas para la expresión de la cualidad y la vida. Ése es el trabajo característico del segundo aspecto de la divinidad. El trabajo del Anticristo consiste en destruir las formas y ésta es esencialmente la tarea de la primera expresión de la divinidad. Pero la tarea del destructor no es el trabajo de magia negra, y cuando la humanidad ignorante considera que al Anticristo trabaja desde el lado de la oscuridad está muy equivocada. Su trabajo es tan benéfico como el del aspecto constructor; sólo la aversión del hombre a la muerte de la forma hace que se considere que el trabajo del destructor sea magia negra y esté en contra de la divina voluntad y del proyecto divino. El trabajo de los representantes de ese misterioso poder que llamamos mal cósmico y el de los representantes que le responden, merece el calificativo de magia negra, pero no es aplicable al trabajo del Anticristo. Podría agregarse que el trabajo de las fuerzas negras irrumpe de abajo, mientras que el trabajo de los destructores es impulsado de arriba. Los símbolos de estos dos caminos son la espada y la cruz.

jueves, 20 de octubre de 2011

EL CRISTO Y SU SITUACION ACTUAL


¿Donde está Cristo? ¿Qué hace el Cristo? ¿Somos conscientes de Su actividad? ¿Quiénes colaboran con él?


Voy a rebuscar en los libros de Alice A. Bailey algunas citas relevantes en las que dice claramente la actividad que realiza Cristo, ya sea en forma física o bien desde planos más sutiles y elevados de conciencia.


Al pensador ortodoxo de cualquier credo, le resulta difícil aceptar la verdad de que Cristo no puede volver, porque ha estado siempre aquí en la Tierra vigilando el destino espiritual de la humanidad. Nunca nos ha dejado, sino que en cuerpo físico y de incógnito, aunque no oculto, ha guiado los asuntos de la Jerarquía espiritual y de Sus discípulos y trabajadores, los cuales se han comprometido conjuntamente con Él a servir en la Tierra. Él puede únicamente reaparecer.

Muchos saben que Cristo y sus discípulos están presentes físicamente en la Tierra; saben también que el Reino que Ellos rigen posee sus leyes y modos de actuar, siendo conocido por muchas personas a través de los siglos. Cristo anunció que el Reino de Dios se hallaba en la Tierra, y también dijo que buscáramos primeramente ese Reino, considerando todo lo demás como secundario. Ese Reino formado por aquellos que en el transcurso de las épocas persiguieron fines espirituales y se liberaron de las limitaciones del cuerpo físico, del dominio emocional y de la mente obstaculizadora, ha estado siempre con nosotros. Sus ciudadanos, desconocidos para la mayoría, tienen cuerpo físico, trabajan para el bienestar de la humanidad, aplican la técnica general del amor, en vez de la emoción, y constituyen ese gran grupo de Mentes Iluminadas que guían los destinos del mundo. El Reino de Dios no es algo que descenderá sobre la Tierra cuando el hombre sea suficientemente bueno. Es algo que ya está actuando eficientemente y demanda reconocimiento. Este grupo organizado ya está reconocido por quienes en verdad buscan primeramente el Reino de Dios y con ello descubren que tal Reino ya está aquí. Muchos saben que Cristo y sus discípulos están presentes físicamente en la Tierra; saben también que el Reino que Ellos rigen posee sus leyes y modos de actuar, siendo conocido por muchas personas a través de los siglos. 

Llegamos ahora a otro punto del estudio de este tema: concierne a uno de los problemas más difíciles que enfrentan los Maestros en este momento; presenta también un problema excepcional para el Cristo. La vida física diaria de los Maestros, del Cristo y de esos Miembros de la Jerarquía (iniciados y discípulos aceptados) que actúan en cuerpo físico, ha sido orientada en los niveles subjetivos de la vida; la mayoría de Ellos, y particularmente los miembros avanzados de la Jerarquía, por regla general no se mezclan con el público ni deambulan por las calles de nuestras grandes ciudades. Trabajan como yo, en mi retiro de los Himalayas, desde donde he influido y ayudado a muchas más personas de lo que hubiera podido, si hubiese andado diariamente en medio del ruido y del caos de los asuntos humanos.

Así como el Manu se ocupa de proporcionar el tipo y las formas a través de las cuales la conciencia puede evolucionar y adquirir experiencia, haciendo posible la existencia en su sentido más profundo, así el Instructor del Mundo dirige esa conciencia inmanente en su aspecto vida o espíritu, tratando de energetizarla dentro de la forma, para ser ésta descartada a su debido tiempo, y el espíritu liberado volver a su origen. Desde que dejó la Tierra, como dice con relativa exactitud la Biblia (aunque con muchos errores en los detalles), siempre ha permanecido con los hijos de los hombres. Nunca nos ha abandonado, sino en apariencia, y quienes conocen el camino pueden hallarlo en cuerpo físico en los Himalayas, trabajando en íntima colaboración con Sus dos grandes Hermanos, el Manu y el Mahachohán. Diariamente imparte su bendición al mundo, y permanece todos los días bajo el gran pino de Su jardín, a la puesta del sol, con las manos en alto, bendiciendo a quienes tienen verdadera y fervorosa aspiración.

Cristo anunció que el Reino de Dios se hallaba en la Tierra, y también dijo que buscáramos primeramente ese Reino, considerando todo lo demás como secundario. Ese Reino formado por aquellos que en el transcurso de las épocas persiguieron fines espirituales y se liberaron de las limitaciones del cuerpo físico, del dominio emocional y de la mente obstaculizadora, ha estado siempre con nosotros. Sus ciudadanos, desconocidos para la mayoría, tienen cuerpo físico, trabajan para el bienestar de la humanidad, aplican la técnica general del amor, en vez de la emoción, y constituyen ese gran grupo de Mentes Iluminadas que guían los destinos del mundo.

Les pediría a todos los que lean estas palabras acerca de la segunda Venida, que reserven su opinión respecto a la naturaleza exacta de ese suceso. Mantener el concepto impersonal y no vincular esa aparición con una personalidad o un individuo. Si cometen el error de conectar el significado con un individuo, limitarán su comprensión y no reconocerán debidamente el propósito grupal. El trabajo de verter el principio del amor (el principio Crístico) y de elevar la conciencia de las masas al punto en que ellas puedan comprender y aceptar el principio amor, constituye el principal trabajo de la nueva era, e inaugurará la era de la hermandad y moldeará a la humanidad a la semejanza de Cristo. 

Uno de los mensajes importantes para quienes leemos estas palabras, quizás lo constituya la gran verdad y realidad actual de la Presencia física de Cristo en la Tierra, de Su grupo de discípulos y ejecutivos, de las actividades representativas del grupo en bien del género humano y de la estrecha relación que existe entre todos, relación que surge en ciertos grandes festivales espirituales e incluye no sólo al Reino de Dios sino también al Padre, y al Hogar del Padre. Tenemos el Festival de Pascua en Aries, el Festival del Buddha en Tauro, cuya Presencia física expresa la solidaridad espiritual de nuestro planeta, y el Festival de Géminis, denominado peculiarmente el Festival del Cristo, en el que como Guía del Nuevo Grupo de Servidores del Mundo -- pronuncia la Gran Invocación en bien de las personas de buena voluntad de todo el mundo, reuniendo al mismo tiempo las demandas incipientes e in expresadas de quienes buscan un nuevo y mejor modo de vivir. Anhelan amar en la vida diaria, establecer correctamente relaciones humanas y comprender el Plan subyacente.


Cristo ha sido, durante dos mil años, esa Figura silenciosa, pasiva, oculta detrás de innumerables palabras escritas por un sinnúmero de hombres comentaristas y predicadores. La iglesia presenta al Cristo moribundo en la cruz, y no al Cristo actual, viviente, trabajador y activo, que ha estado con nosotros en Presencia física (de acuerdo a Su promesa) durante veinte siglos.

Cristo ha pasado por todas las experiencias humanas y jamás nos ha abandonado; con Sus discípulos, los Maestros de Sabiduría, se acerca década tras década. Cuando en la iniciación de la Ascensión dijo, “He aquí estoy con vosotros siempre hasta el fin de las edades”, no quiso dar una idea vaga y general de que ayudaría a la humanidad desde algún lugar distante, llamado “el Trono de Dios en el Cielo”. Lo que dijo quiso decir exactamente que permanece con nosotros. La realidad de Su presencia en la Tierra, en forma física, es conocida hoy por muchos cientos de miles de personas y, con el tiempo, será aceptada por millones.


Por esta creencia el factor dinero adquiere mucha importancia. El dinero domina todos los aspectos de nuestra vida en el plano físico; siendo el factor predominante y controlador de nuestra civilización actual, muy poco se ha hecho hasta ahora en el mundo para emplear el dinero con fines verdaderamente espirituales. Mucho dinero se ha invertido en propósitos filantrópicos y humanitarios; gran parte de éste se halla en manos de los teólogos de las distintas iglesias, pero la contribución intencional de fondos dedicados a la obra de los Maestros y a la ayuda de los planes de la Jerarquía espiritual, es prácticamente nula. Los conceptos incluyentes de la Sabiduría Eterna y el conocimiento del Plan divino, requiere dinero para que llegue a las multitudes, pues es precisamente lo que la humanidad espera en la actualidad. Los místicos, los profesionales espirituales y los esoteristas del mundo, que consideran el dinero como algo maligno, con el cual no deben asociarse, son en gran parte culpables. Mucho daño han hecho las Escuelas de pensamiento que consideran maléfico, perjudicial y erróneo, el deseo de dinero, aún para llevar a cabo la obra de los Maestros, afirmando que el hombre verdaderamente espiritual no debe solicitar dinero ni orar para obtenerlo. Una de las mayores necesidades de hoy es crear grandes fondos para la obra de Cristo y sus discípulos y para preparar las mentes de los hombres para Su advenimiento. Es necesario reorientar la tendencia material del dinero y ponerlo a disposición del trabajo de los Maestros. Ésta es una de las tareas nuevas e inmediatas de los discípulos mundiales y trabajadores espirituales, y se pide a los estudiantes de la Escuela Arcana que consideren y reflexionen sobre ello. La Escuela Arcana, por ejemplo, no establece cuotas por el servicio que presta; la obra se lleva a cabo con contribuciones voluntarias; anualmente se envía a los estudiantes el balance para informarlos del monto de la financiación de la Escuela. Cuando surgen necesidades, se pide a los estudiantes satisfacerlas en lo posible, habiendo demostrado su amplia generosidad en el transcurso de los años. La Escuela Arcana no tiene subsidios, ni donantes generosos que aportan en forma regular y constante. El personal de las Sedes tiene un salario mínimo, lo cual es parte de su contribución voluntaria a la obra.


Buda proporcionó una estructura de la verdad, del dogma y de la doctrina, que capacitó, a muchos millares de individuos a través de los siglos, para ver la luz. Hoy Cristo y Sus discípulos llevan a cabo (como lo han hecho durante dos mil años) la misma tarea de llevar la iluminación y la salvación a los hombres. La ilusión del mundo ha recibido severos golpes y las mentes de los seres humanos están llegando masivamente a una creciente claridad mental. Por lo tanto, mediante el mensaje de Buda, el hombre puede, por primera vez, conocer la causa de su eterno descontento, de su constante desagrado e insatisfacción y de su incesante nostalgia. El hombre puede aprender del Buda que la forma de liberarse se halla en el desapego, el desapasionamiento y el discernimiento. Éstos son los primeros pasos en el camino hacia Cristo.


La aspiración es un requisito fundamental para el individuo y para la raza. Hoy la humanidad aspira a grandes alturas y tal aspiración es responsable de los grandes movimientos nacionales que se ven en tantos países. Al mismo tiempo los discípulos individuales están esforzándose nuevamente por lograr la iluminación, incitados por su deseo de llenar las necesidades del mundo. El egoísmo espiritual, característica de los aspirantes del pasado, debe ser trascendido y trasmutado en amor al semejante y en participación de sus padecimientos. El yo debe perderse de vista en el servicio. El servicio se está convirtiendo rápidamente en la nota clave de la época y en uno de los incentivos del esfuerzo racial. Enfrentar el desastre y sufrir el doloroso experimento, siempre ha sido el sino del discípulo individual. Evidentemente al discípulo mundial, la humanidad, se lo considera digno de tal prueba. Esta universalidad de las dificultades en todo sector de la vida humana, sin excluir grupo alguno, indica que la entera humanidad está preparándose para la iniciación. Hay un propósito subyacente en todo lo que ocurre. Los dolores de parto, del Cristo dentro de la raza, han comenzado y el Cristo nacerá en La Casa del Pan (significado de la palabra Belén). Las implicaciones de los actuales dolores y sufrimientos mundiales son tan evidentes que es innecesario dar mayores explicaciones. Hay un propósito subyacente en todos los acontecimientos mundiales en la actualidad y una recompensa al final del camino. Algún día, más pronto de lo que muchos creen, se abrirán ampliamente, ante el sufriente discípulo mundial, los portales de la iniciación (como se abrieron en el pasado para el individuo), la humanidad entrará en un nuevo reino y permanecerá ante la misteriosa Presencia, Cuya luz y sabiduría alumbraron al mundo por medio de la Persona de Cristo, y Cuya voz Se oyó en cada una de las cinco crisis por las que pasó Cristo. Entonces el género humano penetrará en el mundo de las causas y del conocimiento. Habitaremos en el mundo interno de la realidad, y la apariencia externa de la vida física se conocerá como símbolo de las condiciones y acontecimientos internos. Entonces comenzaremos a trabajar y a vivir como los iniciados de los misterios, y nuestras vidas se regularán desde el reino de la realidad donde Cristo y Sus Discípulos, de todos los tiempos (la Iglesia invisible), guían y controlan los acontecimientos humanos.


Por lo tanto, utilizando la terminología humana, a fin de interpretar las reacciones divinas de Cristo y Sus discípulos, debe comprenderse que el punto de crisis, responsable de la tensión jerárquica y de la oportuna aparición o surgimiento de Cristo, ya ha sido superado por Él y pertenece al pasado. El subsiguiente punto de tensión controla ahora los asuntos de la Jerarquía espiritual y sus numerosos grupos de colaboradores. El punto de tensión, como se lo denomina en los círculos jerárquicos, fue alcanzado en el período comprendido entre la Luna llena de Géminis, junio de 1936, y la Luna llena de junio de 1945. Ese punto de decisión abarcó por lo tanto nueve años un lapso relativamente breve y tuvo por resultado la decisión de Cristo de reaparecer visiblemente en la Tierra, tan pronto como sea posible y mucho antes de lo que se había planeado.


En los primeros tres meses del período de crisis por el que pasó Cristo y la Jerarquía, y que terminó con Su anunciada decisión, fueron puestas a disposición de Cristo y Sus discípulos grandes energías o corrientes fundamentales de fuerza. Hoy, el hecho de que la energía constituya la sustancia básica del universo, y que todas las formas de vida sean formas de energía que viven dentro de otras formas mayores de energía, y que todas ellas, grandes o pequeñas, utilizan energía y actúan como distribuidoras de la misma, es algo muy conocido y generalmente aceptado por las personas inteligentes y reflexivas. La palabra hablada o escrita y la actividad motivada, son todas expresiones de energía que conducen a la iniciación y a la actuación, siendo expresiones de la misma y la causa de su distribución. Los gobiernos, las iglesias, las organizaciones y los grupos, son todos distribuidores y depósitos de energía. La humanidad misma es un gran centro de energía que afecta a todos los reinos subhumanos, y forma, análogamente dentro de sí misma, un gran sistema de energías interrelacionadas. Lo mismo ocurre con el individuo que por sus actos y palabras emplea energía y produce resultados que son efectos de la energía y actúa como distribuidor. El individuo subdesarrollado no comprende nada de esto, y la energía que manipula es relativamente de poca importancia. A medida que la evolución prosigue y las personas adquieren poder y expresión, el uso que hacen de la energía es con frecuencia de gran importancia; se convierten en centros dinámicos de distribución de energía, y sus palabras, orales o escritas, además de sus actividades, producen grandes efectos e importantes resultados. La Jerarquía es un gran centro de energía que llega a la humanidad a través del Cristo.


Durante la guerra, 1914 1945, el Cristo y la Jerarquía observaron un mundo agonizante; hombres y mujeres morían en todas partes; viejos ideales, organizaciones y grupos desaparecían; el espectro de la muerte rondaba por todas partes. La destrucción no sólo caracterizaba al mundo fenoménico sino a los mundos más sutiles del sentimiento y del pensamiento; la vida fue extraída y dio por resultado la muerte. El problema que Cristo y Sus discípulos enfrentaban, era impedir que reviviera lo viejo e indeseable. Su tarea no consistía en resucitar lo muerto e inútil, sino dirigir la afluencia de vida que contuviera la capacidad de reconstruir, y la energía que produjera un nuevo mundo y una nueva civilización allí residía la oportunidad y responsabilidad de ellos.


No incurriremos en un error con toda seguridad, si llegamos a la conclusión de que esa congoja y demanda espirituales han ocupado un lugar preferencial en la conciencia del Cristo. Cuando Él reaparezca conjuntamente con Su iglesia, hasta ahora invisible, qué podrá hacer por satisfacer la insistente demanda y la intensificada actitud de percepción espiritual con las que se verá enfrentado Cristo y Su iglesia. El panorama Lo verán en su totalidad. La súplica del cristiano por ayuda espiritual, la del budista por iluminación espiritual y la del hindú por comprensión espiritual (conjuntamente con todos los que profesan o no alguna fe) debe ser satisfecha. Las demandas de la humanidad se elevan hasta Sus oídos, y Cristo y Sus discípulos no tienen escrúpulos sectarios; de ello podemos estar seguros. No es posible creer que se interesen por los puntos de vista de los fundamentalistas o por las teorías de los teólogos acerca del Nacimiento Virginal, la Expiación Vicaria o la Infalibilidad del Papa. La humanidad experimenta necesidades apremiantes y éstas deben ser satisfechas; sólo grandes y fundamentales principios de vida, que abarquen el pasado y el presente y provean un programa para el futuro, podrán satisfacer realmente esta invocación humana. El Cristo y la Jerarquía espiritual no vendrán a destruir todo lo que la humanidad consideró hasta ahora necesario para la salvación, ni lo que satisfizo su demanda espiritual. Con la reaparición de Cristo, seguramente desaparecerá lo no esencial; quedarán los fundamentos de la fe sobre los cuales Él podrá erigir la nueva religión mundial que todos los hombres esperan. 

Esto requerirá sacrificio, comprensión y profundo amor por nuestros semejantes, y también inteligencia, sabiduría y práctica percepción de los asuntos del mundo. A medida que progrese el trabajo de establecer correctas relaciones humanas (necesidad fundamental del mundo) y se desarrolla el método para hacerlo la buena voluntad , el Cristo y Sus discípulos se acercarán cada vez más al género humano. Si aceptamos la premisa inicial de que Él está en camino, entonces las personas espiritualmente orientadas y los discípulos y aspirantes del mundo trabajarán inevitablemente pero debe aceptarse la premisa si queremos que el incentivo sea adecuado. Con este concepto miramos hacia el futuro. El Fíat del Señor ha sido pronunciado. Cristo está atento al llamado de la humanidad. Esta demanda se eleva y acrecienta cada día porque a la hora que menos penséis, Él reaparecerá.


Los pueblos están preparados para recibir la luz; esperan Una nueva revelación y una nueva dispensación. La humanidad ha avanzado tanto en el camino de la evolución, que tales demandas y expectativas no están presentadas únicamente en términos de mejoras materiales, sino en términos de visión espiritual, verdaderos valores y correctas relaciones humanas. Los pueblos reclaman, enseñanza y ayuda espiritual, a la par que piden alimento, ropa y la oportunidad de trabajar y vivir en libertad. Sufren hambre en numerosas regiones del planeta y sienten con igual congoja el hambre del alma. Sin embargo, su gran tragedia es que no saben adónde dirigirse ni a quién escuchar. Su esperanza es de orden espiritual y nunca morirá. Esta esperanza y tal demanda ha llegado al atento oído del Cristo y Sus discípulos y hasta el lugar donde Ellos moran, trabajan y observan a la humanidad. ¿Por intermedio de qué agente trabajarán estas fuerzas del espíritu para el restablecimiento del mundo? ¿Qué medios emplearán los Guías espirituales de la raza para llevar a los hombres hacia una mayor luz y a la oportunidad de la Nueva Era? El género humano está ante el Camino de la Resurrección. ¿Quién lo conducirá por ese camino?


La realidad de la existencia de esta Jerarquía y de su Guía Supremo, el Cristo, guía reconocida conscientemente por centenares de miles de personas, aunque lo nieguen los ortodoxos. Son tantos los que conocen esta verdad, y tantas las personas íntegras y dignas que colaboran conscientemente con los Miembros de la Jerarquía, que carecen de importancia los antagonismos eclesiásticos y los comentarios despectivos de quienes poseen una mentalidad concreta. Los hombres ya se están liberando de la autoridad doctrinaria, están entrando en la experiencia directa, personal y espiritual y bajo la autoridad directa que confiere el contacto con el Cristo y Sus discípulos, los Maestros.


Espero que todos cuantos lean este libro reciban la inspiración que hemos recibido quienes lo preparamos y también que su confianza en la Jerarquía y en la existencia del Cristo y Sus discípulos, los Maestros, se acreciente con tal fuerza que impelerá a muchos más, a que traten de recorrer el Camino y unirse al gran número de aspirantes que en muchos países intentan hollar el Sendero, llegando a convertirse en el Sendero mismo.


El Buda y Sus 900 Arhats asestaron el primer golpe al espejismo mundial cuando Él promulgó las Cuatro Nobles Verdades. El Cristo asestó el segundo golpe al enseñar la naturaleza de la responsabilidad individual y la hermandad. El próximo golpe será asestado por el Nuevo Grupo de Servidores del Mundo, dirigido por el Cristo y Sus discípulos, simbólicamente descritos: El Cristo y sus 9.000 iniciados.


Doy por sentado que mis lectores reconocen que algo inteligente y espiritual dirige a la humanidad. No me interesa cómo denominan a tal Propósito guiador. Algunos lo llaman la Voluntad de Dios; otros, las tendencias inevitables del proceso evolutivo; aún otros pueden creer en las fuerzas espirituales del planeta; habrá quienes lo consideran como la Jerarquía espiritual del planeta, o la gran Logia Blanca; muchos millones hablan de la guía del Cristo y Sus discípulos. Sea lo que fuere, hay el reconocimiento universal de un Poder guiador que ejerce presión a través de las edades, lo cual parece conducir todo hacia un culminante bien.


A este respecto, quisiera considerar un problema que ha perturbado parcialmente a quienes no poseen una mentalidad muy clara, a los cuales he enseñado durante algún tiempo. Durante años he tratado de formar en el mundo un grupo de hombres y mujeres que constituirán valores espirituales, amarán a toda la humanidad, fomentarán el espíritu de buena voluntad y, dentro de sus posibilidades, representarán a la Jerarquía de la Luz para la humanidad, como tratan de hacerlo el Cristo y Sus discípulos. A algunos les parece que esto significa que no deben rebelarse contra el mal, la crítica y el partidismo que existe entre ustedes. Aparentemente no pueden amar con firmeza al que ofende, ni hacer que desaparezca del mundo la ofensa.


Por lo tanto, de producirse la eventual fusión de la visión y la actividad en el plano físico (lo de mayor necesidad en estos momentos), ¿qué forma puede adoptar la esperada intervención divina? No profetizo. Todo lo que trato de demostrar es que el bloqueo o la obstaculización, los establece la humanidad; no reside en las Fuerzas de la Luz, la vida y el amor, tampoco en el Cristo y Sus discípulos, ni en los Maestros de Sabiduría, pues Ellos (con diversos nombres) constituyen la Jerarquía espiritual del planeta. Llámenlos como quieran; la creencia más valiosa de la humanidad es que existe y siempre existió en el mundo una Realidad oculta. Aquellos que han conquistado la muerte poseen poderes ilimitados para ayudar, pudiéndose llegar hasta ellos por la plegaria y la invocación.


La Jerarquía de Amor, el Cristo y Sus discípulos y los Maestros de Sabiduría Se hallan entre la Fuente de donde originan los Avatares y la humanidad. Unidos todos en un grandioso esfuerzo para ayudar en estos momentos al género humano, a fin de superar al Morador en él Umbral y acercarse al ángel. Necesitará mucha ayuda, la cual llegará cuando la humanidad y la Jerarquía con un solo esfuerzo fusionado y mezclado y con intención masiva, invoquen y esperen esa ayuda.


La relación con Dios por intermedio de Cristo, fue siempre la enseñanza de los guías espirituales del mundo, cualquiera sea el nombre que se les aplique. En el futuro, nos acercaremos cada vez más, íntima e inteligentemente, a la sustancia viviente de la Realidad, y seremos más definidos en nuestra comprensión de esta relación, hasta ahora vagamente sentida. Conoceremos, veremos y comprenderemos. No sólo creeremos, esperaremos y trataremos de comprender. Hablaremos abiertamente de la Jerarquía, de sus Miembros y Su trabajo. Se enseñará la naturaleza jerárquica de todas las Vidas espirituales y la realidad de la gran “cadena de Jerarquías” que se extiende en forma ascendente desde el reino mineral a través del humano, y del reino de Dios hasta grupos espirituales aparentemente remotos. Entonces se abrirá para las Vidas espirituales lo que ha sido llamado “el Camino de la Evolución Superior”. Sobre estas líneas mucho se ha dado durante los dos últimos siglos. La realidad de la existencia de la Jerarquía es conscientemente reconocida hoy por centenares de miles de personas, aunque la niegan aún los ortodoxos; el público está familiarizado con la idea de la existencia de los Maestros y acepta con credulidad el cúmulo de información inútil e idiota transmitida por muchas personas, o lucha furiosamente contra la difusión de esta enseñanza. Otras, son de mente suficientemente abierta como para investigar si la enseñanza es verdadera y seguir las técnicas sugeridas, en la esperanza de que la hipótesis se convierta en realidad. Este último grupo aumenta constantemente y, por la evidencia que ha acumulado, la creencia puede convertirse en conocimiento. Muchos conocen ya la verdad; muchas personas de integridad y dignidad colaboran conscientemente con Miembros de esta Jerarquía, de manera que nada valen los fundamentos de los antagonismos eclesiásticos y los comentarios empequeñecedores de las personas de mente concreta. Lo que el teólogo ortodoxo y el doctrinario estrecho ofrece, ya no satisface al investigador inteligente, ni basta para responder a sus preguntas; traslada su lealtad a zonas más espirituales y amplias, saliendo de la autoridad doctrinal y entrando en la experiencia personal espiritual directa, poniéndose bajo la autoridad directa proporcionada por el contacto con el Cristo y Sus discípulos, los Maestros.


No me interesa que quienes lean mis palabras, acepten o no la enseñanza esotérica sobre la existencia de una Jerarquía espiritual y planetaria, presidida por el Cristo, o si piensan en términos del Cristo y Sus discípulos. El reconocimiento esencial que pido, es que se considere como activo a este Gran Grupo de Seres Espirituales, generalmente reconocidos por todo el mundo y las grandes religiones. El punto de vista de los cristianos respecto al Cristo, está basado en lo que Él hizo por nosotros hace dos mil años, indicando simbólicamente el camino que debemos recorrer todos los aspirantes. Tal visión representa un Cristo en un vago y lejano cielo, inactivo y expectante, “descansando sobre Sus laureles”, sin hacer nada prácticamente hasta el momento en que los hijos de los hombres, de todas las razas y credos, lo aclamen como Salvador; esto lo hacen como individuos y representantes de la Iglesia cristiana organizada, lo cual es la imagen de un Cristo que escucha y observa, animado por la piedad y compasión, pero que habiendo hecho cuanto pudo, ahora espera que hagamos nuestra parte, siendo también imagen de aquel que espera ser aceptado teológicamente por toda la humanidad. En la mente estrecha del teólogo fundamentalista, Cristo aparece presidiendo un pacífico lugar llamado Cielo, en el cual son bienvenidos los elegidos; también se Lo ve destinando a un oscuro y eterno lugar de castigo a todos los que son conscientes de su propia integridad y responsabilidad espirituales, pero rehúsan congregarse en Iglesias organizadas y llevan una vida ociosa y pecaminosa. A esta vasta multitud -probablemente la mayoría- no les llega Su amor y compasión, permaneciendo inconmovible Su corazón. Al parecer Él no se preocupa de sí sufren eternamente o son aniquilados completamente.


La necesidad principal es poner a todas esas personas en relación más íntima, y dar los pasos necesarios para que comprendan que son parte integrante de un grupo de servidores mundiales, inteligentes y dirigidos, a la vez que libres para trabajar a su manera, en su propio lugar y en el campo elegido de servicio, considerando esta fase del trabajo como complementaria de las otras y como desarrollo del Plan divino, cuyo origen reside en la Jerarquía de Vidas espirituales. Su trabajo se desarrollará conscientemente bajo la guía directa del Cristo y Sus discípulos.


Y ¿qué pueden hacer ustedes? ¿Qué condiciones rodean actualmente a los aspirantes del mundo? Tenemos un mundo intranquilo; un mundo pleno de dolor, angustia y lucha; un mundo donde los cuerpos emocionales de la humanidad están en un total estado de perturbación; un mundo en el cual animales, hombres, mujeres y niños, sufren, agonizan y mueren; un mundo en el cual el hombre, el pecado, la enfermedad, la inanición, la rapiña y el asesinato, acechan libremente; un mundo en que existen las formas de la religión pero no tienen vida, donde la ciencia es prostituida para fines monetarios y de odio, y en el cual el producto de la tierra no es para el sustento de la raza sino para nutrir las arcas de unos pocos; un mundo en el cual la fe es a menudo objeto de mofa, y el altruismo es considerado el atributo de un tonto, y el amor es explotado en su más baja expresión, el sexo. ¿Esta atmósfera es la que respirarán el Cristo y Sus discípulos? ¿En tal ambiente Ellos podrán hallar influencias armoniosas? ¿Podrá trabajar y vivir en este estado de cosas? ¿Las vibraciones en este planeta son similares a las de Ellos y podrán responder a ellas? Sabemos que no es así y mucho debe realizarse para facilitar Su trabajo. 


El objetivo principal y la tarea inmediata del Cristo es poner fin a la separatividad que existe entre un hombre y otro, una familia y otra, una comunidad y otra, y una nación y otra nación. Este sencillo enunciado puede ser fácilmente comprendido por el más ignorante, y es sencillo porque proporciona también un objetivo y una tarea práctica para el más insignificante y menos importante de los hijos de los hombres, y todos pueden colaborar si quieren. No obstante es una tarea que ha requerido la movilización de toda la Jerarquía planetaria y la ayuda también de un gran Ser, Que trabajaría normalmente en niveles de conciencia superiores a los que trabajan el Cristo y Sus discípulos.


Los peligros que existen para la raza y su evolución, de que se desate una guerra o guerras desastrosas son tan grandes e indeseables, como lo son las similares condiciones donde no hay un desarrollo real y efectivo, sino décadas en que predominan la actual encrucijada y la bancarrota económica. Contrarrestar estas posibilidades y, al mismo tiempo, producir durante los próximos diez años el máximo cambio deseado, ha sido el objetivo de la Jerarquía planetaria (ese grupo oculto de Trabajadores que el cristianismo denomina el Cristo y sus Discípulos), y constituye el punto focal de la lucha. He utilizado premeditadamente la palabra lucha. La Jerarquía está luchando denodadamente contra las denominadas “fuerzas del mal”, y el Nuevo Grupo de Servidores del Mundo es actualmente, en el plano físico, el instrumento con que la Jerarquía debe trabajar, pues no posee otro.


Apoyamos este hecho, y si se le ofrece la correcta oportunidad y la ayuda adecuada, el trabajo que realiza el Nuevo Grupo de Servidores del Mundo demostrará este hecho. Este nuevo grupo constituye un campo de esfuerzo y un centro de energía hacia el cual pueden dirigirse todas las personas de buena voluntad del mundo, aunando sus esfuerzos, fortaleciéndose mutuamente y emitiendo al unísono el llamado a la colaboración mutua para el bien y el bienestar de todos, sin tener en cuenta credo o raza. Ésta no es una vaga y mística generalización, sin plan alguno o propósito práctico. Constituye la afirmación de los ideales sustentados por un considerable grupo de hombres y mujeres inteligentes, que residen hoy en todas partes del mundo, trabajando en colaboración con Aquellos que saben y actúan en el mundo interno de la vida. Estas metas no se alcanzarán mediante la propaganda apoyada por la fuerza, sino por el ejemplo, y respaldado por el sacrificio y el amor. Otro objetivo importante del Plan que se materializará posteriormente cuando las condiciones mundiales hayan mejorado, es el surgimiento de ese grupo de almas que actuará en el plano físico, del cual el Nuevo Grupo de Servidores del Mundo es el representante externo. Esta aparición puede denominarse, en la fraseología cristiana, el segundo advenimiento de Cristo y Sus Discípulos, o la manifestación de la Jerarquía planetaria, o la aparición de los Maestros de Sabiduría, los cuales restablecerán en la tierra los antiguos misterios e instituirán nuevamente la Orden de la Iniciación.


Trat
aré brevemente otro punto de vista. Así como están relacionadas las estrofas primera y cuarta de la Gran Invocación, también lo están la estrofa segunda y la última línea. El Plan será restablecido en la Tierra por la iluminación y la buena voluntad, y cuando esto tenga lugar el Cristo retornará a la Tierra. Les pediría que no interpreten mal esta frase. El Cristo jamás dejó la Tierra, y cuando se despidió de Sus discípulos dijo, He aquí, yo estoy siempre con vosotros, hasta el fin de los días. Sin embargo, Su presencia no es reconocida por las masas y sólo la presienten y esperan vagamente los religiosos ortodoxos de todos los credos del mundo.

Uno de los mensajes principales para quienes leemos estas palabras, quizá lo constituya en esta época, la gran verdad y la realidad de la Presencia física de Cristo en la Tierra, de Su grupo de discípulos y colaboradores, de Su representativa actividad en bien del género humano y de la estrecha relación que existe entre ellos. Dicha relación es percibida en ciertos grandes festivales espirituales, e incluye no sólo al Reino de Dios sino también al Padre y al Hogar del Padre. Tenemos el Festival de Pascua, el Festival del Buda o Wesak, cuya Presencia física representa la solidaridad espiritual de nuestro planeta, y en junio el Festival denominado peculiarmente el Festival del Cristo, en el que –como Guía del nuevo grupo de servidores del mundo– recita la Gran Invocación en bien de todas las personas de buena voluntad, reuniendo al mismo tiempo las demandas incipientes e inexpresadas de quienes buscan un nuevo y mejor modo de vivir, ansían amor en su vida diaria, rectas relaciones humanas y comprensión del Plan subyacente.

Los discípulos de todas partes deben trabajar arduamente para la propia perfección, porque la situación del mundo demanda trabajadores entrenados y hábiles. Ningún grupo puede ser utilizado para servir al mundo si no actúa en perfecto acuerdo, y esta armonía debe obtenerse como grupo. No se obtendrá mediante el proceso por el cual las personas se abstraen en sí mismas, inhibiendo y rompiendo el equilibrio grupal, sino por el amoroso olvido de sí mismos. Posee internamente gran poder de mantenerse firme, y también la capacidad definida de irradiación. Utilice estos poderes como contribución a la vida de su grupo y, por medio de su radiación amorosa, fortalezca la estructura del grupo y estimule el amor grupal. Le pido definitivamente hacer esto.
Otro punto sobre el que quisiera llamar la atención es, que el nuevo ciclo que vendrá al finalizar la guerra –la realidad de la existencia de la Jerarquía y el trabajo de los Maestros por intermedio de Sus discípulos—, debe ser llevado a conocimiento del público. Los discípulos de todas partes presentarán al mundo, acrecentadamente, el plan jerárquico para lograr la fraternidad, la vida y la inclusividad espirituales. Esto no lo realizarán apoyándose en las frases (tan prevalecientes entre los tontos), el Maestro me ha elegido a mí”, o el Maestro apoya mis esfuerzos”, o soy el representante de la Jerarquía” sino mediante una vida de servicio, recalcando que los Maestros existen y que son conocidos por muchas personas; que el Plan consiste en el desarrollo evolutivo y el progreso educativo hacia una meta espiritual inteligente; que la humanidad no está sola y que la Jerarquía existe; que Cristo está con Su pueblo; que el mundo está lleno de discípulos ignorados, debido a que trabajan silenciosamente; que existe el nuevo grupo de servidores del mundo; que los hombres y mujeres de buena voluntad se hallan en todas partes; que a los Maestros no les interesa absolutamente las personalidades, sino que utilizan a hombres y mujeres pertenecientes a todas las tendencias, creencias y nacionalidades, siempre que los aliente el amor, sean inteligentes, tengan mentes entrenadas y posean además influencia magnética y radiante, lo cual atraerá a las personas hacia la verdad y la bondad, pero no hacia el individuo, ya sea Maestro o discípulo. Los Maestros no se preocupan, en absoluto, por la lealtad personal; están exclusivamente dedicados a aliviar el sufrimiento, a promover la evolución de la humanidad y a indicar los objetivos espirituales. Ellos no esperan el reconocimiento de Su trabajo ni la alabanza de Sus contemporáneos, sino sólo el acrecentamiento de la luz en el mundo y el desenvolvimiento de la conciencia humana.

Por lo tanto, trataré de interpretar a la humanidad para ustedes (y los discípulos de todas partes), de modo que puedan surgir con toda claridad en sus mentes los actuales problemas y la inmediata oportunidad, a fin de trabajar inteligente y comprensivamente. Es necesario dilucidar la Ciencia del Servicio y comprender el Sendero del Hombre. La actitud de la conciencia iniciática, respecto a los problemas humanos, no es como la del ser humano común. No me ocuparé de los problemas tratados en mis folletos y libros. Comenzaremos por estudiar el nuevo mundo, las nuevas oportunidades y complejidades y también la nueva y futura simplificación de la vida y del ser. Se relacionan primordialmente con el servicio que presta el iniciado; hasta ahora sólo se ha considerado el servicio que pueden prestar los discípulos aspirantes y los hombres de buena voluntad.

Como grupo de afiliados ashrámicos, ustedes (y los discípulos de todas partes) reaccionan a esta afluencia de energía, produciendo el consiguiente conflicto; a algunos les ha traído una crisis definida que aún no han resuelto; a uno o dos de este grupo le produjo una febril perturbación interna, acompañada de una exagerada introspección, que (si es muy prolongada) probablemente obstaculizará su servicio exotérico. Es innecesario decir que deben ser tan sensibles a la cualidad de mi ashrama y preocuparse tanto por la oportunidad de servir que enfrentan hoy todos los discípulos, que su desarrollo personal, su excepcional problema (como ustedes lo consideran) y sus reacciones, deberán ser olvidadas. Recuerden que para el alma ustedes no son de tanto interés como creen.

… los discípulos de todas partes serán cada vez más sensibles a la cualidad, voz y enseñanza de Cristo; serán influidos por Él en muchos casos, así como anteriormente influyó a Su discípulo Jesús; por la influencia que ejercerá sobre los discípulos de todas las tierras, se multiplicará a Sí Mismo repetidas veces. La eficacia y el poder del discípulo influido será asombroso.

Cada iniciación que reciben los discípulos, permite esta estrecha participación oculta en la vida jerárquica. Involucra, para la humanidad evolucionada, un notable aumento de la vitalidad y de la tensión y potencia vitales. Esto se refleja entre las masas, y se demuestra por la constante demanda de mayor velocidad y el enorme aceleramiento de la vida del género humano en todos los sectores del vivir. Este aceleramiento se sincroniza con la creciente preparación de los discípulos de todas partes para la iniciación, de acuerdo a su estado y capacidad desarrollada.

El desarrollo mental de los discípulos de todas partes es actualmente de tal calidad que no demoran mucho tiempo en hacer los ajustes necesarios o en cambiar sus actitudes y condiciones de vida como antiguamente; tampoco tardan mucho en asimilar la verdad presentada o en responder a la percepción intuitiva. Su captación de la Ley de Causa y Efecto y su apreciación de la subsidiaria Ley de las Consecuencias, son mucho más rápidas que en el pasado. Por lo tanto, estos hechos deben ser reconocidos por los Maestros de categoría más avanzada y traen en consecuencia un pronunciado ahorro de tiempo. Deberían considerar esto como de gran importancia; su verdadera significación es que el período requerido para que una verdad, un contacto o una captación espiritual, sean registrados por el cerebro físico, se ha reducido grandemente, en forma casi fenomenal. En pocos meses los discípulos (si son sinceros y honestos en su esfuerzo) pueden ya dominar ideas y desarrollar respuestas, que en ciclos anteriores demandaba años de esfuerzo jerárquico. Esto sucede con las masas humanas en todas partes, pero en una vuelta inferior de la espiral. Hoy, el factor mente controla, está alerta y entrenado. Son hechos que la Jerarquía no puede ignorar ni los Maestros desean hacerlo, porque esa vivacidad mental les ha llamado la atención durante edades y para ello trabajaron durante eones.

En el primer artículo haga siete definiciones concisas del amor -no de la emoción, el sentimiento o la sensación-, sino del amor del alma o del corazón. Haga que tres definiciones sean prácticas y cuatro abstractas y esotéricas, lo cual no será fácil, pues esa diferenciación aumentará su dificultad. Luego escriba un breve artículo sobre el amor, tal como se expresa por medio de la emoción. Quiero decir el amor del alma tal como ella lo expresa astralmente y emplea al cuerpo astral como medio de expresión. Finalmente, escriba otro artículo sobre la expresión mental del amor. Para este trabajo necesitará mucho conocimiento esotérico y sicológico; sin embargo está a la altura de la tarea y estas diferencias e interpretaciones son muy necesarias para los aspirantes actuales y los discípulos de todas partes, que luchan por aplicar en forma práctica las verdades ocultistas; puede prestar gran ayuda si piensa claramente sobre este tema, exponiéndolo también con claridad. Las ideas llegan a ser de posesión individual a medida que se reflexiona sobre ellas y se las anota, siendo para usted el método por excelencia para aprender, absorber y comprobar.

La tendencia de su vida y servicio se han establecido. No trate de cambiarlas. El conjunto de conocimiento que acumuló en esta vida es muy real. Sin embargo, extraiga de esa antigua reserva de sabiduría, no del depósito del conocimiento, lo que necesita para su trabajo. Profundice su meditación e intensifique el silencio interno dentro del cual es deseable que usted viva. Piense humildemente, hable sabiamente y trabaje incesantemente. La oportunidad actual es grande para los discípulos de todas partes y los poderes a su disposición son más vitales que nunca. Vincúlese conmigo cada día y cuente con el apoyo de mi amor.

Permítaseme señalar que cuando esto constituya una actividad grupal en el plano físico, hay -de acuerdo a la Ley de Equilibrio y de Acción y Reacción- una paralela actividad espiritual. La totalidad del mundo de los hombres está hoy empeñada en una intensa actividad en el mundo material -ejércitos que marchan, fábricas que trabajan en turnos durante las veinticuatro horas del día, populosas emigraciones y deportación de personas, intensa actividad aérea, trabajo organizado y planificado por centenares de agencias de beneficencia en todos los países-, mencionando solo unas pocas de los millares de actividades. Las personalidades de los hombres de todas partes están involucradas, y mental, emocional y físicamente, todas trabajan a alta presión. El impacto de las circunstancias y de los acontecimientos, nunca fue tan poderoso. A la par de esta actividad materialista de la humanidad tenemos el arduo empeño, el esfuerzo de pensar constructivamente el idealismo enfocado, el registro de la visión y de la aspiración espiritual de las personas de buena voluntad, de los discípulos de todas partes, más la dirigida actividad espiritual de la Jerarquía y de los guías espirituales de la raza, en el aspecto externo e interno de la vida. A esto debe agregarse la actividad (la actividad expectante, si pudiéramos emplear una frase tan paradójica) de ese centro de vida donde la voluntad de Dios está enfocada.

Todas estas fuerzas espirituales, que trabajan en este momento bajo la dirección del Guía de las Fuerzas de la Luz, el Cristo, están estrechamente relacionadas y su actividad se halla muy íntimamente sincronizada. En un sentido profundamente esotérico, todos trabajan unidos, porque en la familia humana existen quienes han pasado todas las etapas de respuesta. Este triple trabajo de la Jerarquía prosigue, por lo tanto, simultáneamente desde el punto de vista del tiempo. Las Fuerzas de Restauración evocan en pequeña escala, respuesta de los miembros del nuevo grupo de servidores del mundo y de los discípulos de todas partes. A medida que se refuerza su moral sicológica y se fortalece su voluntad de vivir y su voluntad al bien, se sentirá un efecto inmediato en amplia escala; el trabajo del Espíritu de Resurrección entonces se intensificará, y ya está haciendo sentir su presencia. Cada vez hay más personas progresistas, que esperan con mayor convicción y valor que se establezca un mundo mejor; lo que hasta ahora había sido un pensamiento ansioso y un deseo emocional, está cediendo lentamente su lugar a una actitud más práctica; su claro pensar y su fija determinación, son mucho más activos y los planes mejor proyectados, porque ambos pensamientos y planes, se basan hoy en realidades; empiezan también a reconocer esos factores y condiciones que no deben ser restablecidos, y este punto es de gran importancia.

… los discípulos de todas partes, individual o grupalmente, entonces tratarán de utilizar el espejismo grupal para contrarrestar sus esfuerzos y obligar, a aquellos con quienes trabajan los discípulos, a pensar mal, a impugnar sus móviles y a narrarles una historia tan convincente que el esforzado discípulo casi tendrá que luchar sólo. Si no pueden lograrlo entonces atacarán los cuerpos físicos de los trabajadores y agentes de la Jerarquía y procurarán, por la angustia del cuerpo físico, controlar lo que el discípulo produce. Esto no siempre tiene éxito y el Maestro frecuentemente puede proteger y protege a Su discípulo. Las fuerzas oscuras trabajan también intensificando o estimulando el mecanismo síquico, a fin de que los poderes síquicos inferiores se desarrollen prematura y anormalmente, hasta asumir proporciones casi incontrolables. Esto sucedió en amplia escala en la época atlante y condujo a que fuera revelado todo el plano astral, pero no fue comprendido. Sus potencias indeseables fueron liberadas sobre el plano físico, lo cual condujo a la guerra entre dos grandes escuelas de los misterios -la de la Luz y la de la Oscuridad que culminó con la destrucción del mundo entonces conocido.

Ellos y sus grupos de discípulos, aspirantes y estudiantes de las realidades, permanecen unidos y detrás del Cristo, permitiéndole así cumplir Su propósito. Su mayor realización consiste en provocar una crisis cíclica en la vida espiritual de nuestro planeta, anticipada en el Hogar del Padre (Shamballa) hace miles de años. Ellos han registrado la realidad, por primera vez en la historia humana, de los tres centros o grupos espirituales, por medio de los cuales actúa Dios, y están enfocados en forma unida en el mismo objetivo. Shamballa, la Jerarquía espiritual y la Humanidad (el Hogar del Padre, el Reino de Dios Y el Mundo de los Hombres) están empeñados en un vasto movimiento para intensificar la Luz del Mundo. Esta Luz iluminará (en forma desconocida hasta ahora) no sólo el Hogar del Padre, fuente de nuestra luz planetaria, sino también el centro espiritual de donde han emanado los Instructores y los Salvadores mundiales que aparecieron ante los hombres y exclamaron, como lo hicieron Hermes, Buddha y Cristo: Yo soy la Luz del mundo. Esa luz inundará el mundo, iluminando las mentes de los hombres y alumbrando los lugares oscuros del vivir humano.

Detrás de ese centro espiritual de Amor y de Luz, se encuentra otro centro, innominado para Occidente, pero que Oriente le da el nombre de Shamballa. Quizás el nombre occidental sea Shangrilha -que se está reconociendo en todas partes y representa un centro de felicidad y propósito. Shamballa o Shangrilha, es el lugar donde la Voluntad de Dios está enfocada, y desde el cual son dirigidos Sus propósitos divinos. De allí se deciden los grandes movimientos políticos y el destino de razas y naciones, y su progreso; del mismo modo los movimientos religiosos, los desarrollos culturales y las ideas espirituales, son enviadas desde el centro jerárquico de Amor y de Luz. Las ideologías políticas y sociales y las religiones mundiales, la Voluntad de Dios y el Amor de Dios, el Propósito de la divinidad y los planes por los cuales propósito es llevado a la actividad, todos se enfocan a través ese centro del cual cada uno de nosotros somos conscientemente parte, la Humanidad misma. Por lo tanto, hay tres grandes centros espirituales sobre el planeta: Shamballa, la Jerarquía espiritual y la Humanidad.

L
os miembros de la Jerarquía ciertamente realizan un gran trabajo y también los discípulos que están en contacto consciente con los Maestros de Sabiduría –o si se prefiere el término, con los discípulos avanzados del Cristo– que trabajan día y noche a fin de inspirar esa confianza, establecer correctas actitudes y hacer comprender el empuje o empresa espiritual divina, para allanarles el camino. Ellos y sus grupos de discípulos, aspirantes y estudiantes, Lo apoyan en forma unida y Le permiten realizar Su propósito. Su mayor realización consiste en provocar una crisis cíclica en la vida espiritual de nuestro planeta, anticipada en el Hogar del Padre (Shamballa) hace miles de años. Se ha registrado el hecho, por primera vez en la historia humana, de que los tres centros espirituales o grupos, por medio de los cuales actúa Dios, se enfocan en el mismo objetivo. Shamballa, la Jerarquía espiritual y la Humanidad (el Hogar del Padre, el Reino de Dios y el Mundo de los Hombres) se hallan todos empeñados en un vasto movimiento para intensificar la Luz del Mundo. Esta Luz iluminará, en forma desconocida hasta ahora, no sólo el Hogar del Padre, fuente de nuestra luz planetaria, sino también el centro espiritual de donde emanaron los Instructores y los Salvadores mundiales que aparecieron ante los hombres, exclamando como Hermes, Buda y Cristo: Yo soy la Luz del Mundo. Esta luz inundará el mundo, iluminará las mentes de los hombres y alumbrará los lugares oscuros de la vida humana.



POSIBLES RESULTADOS DE SU REAPARICION



Los estudiantes no deben suponer que durante el proceso de exteriorización, la entera Jerarquía pasará al plano físico. No será así. Todo el esfuerzo es aún experimental, y lo será por algún tiempo, y al principio estarán involucrados unos pocos ashramas y cierto número de discípulos entrenados e iniciados. Queda por probarse cuán preparada está la humanidad para esta tentativa. El concepto cristiano del retorno de un Cristo triunfante, que bajará a Jerusalén desde las nubes del cielo, para reinar allí por mil años, es veraz en un sentido y sumamente falso respecto al designio, ubicación y método. El Cristo retornará; la Jerusalén a la que se hace referencia (literalmente el lugar de la paz) no es la ciudad capital de un pequeño país llamado Palestina o Tierra Santa; la palabra simplemente simboliza un mundo pacífico –mundo que por propio esfuerzo auto iniciado, alcanzó una quietud general y adquirió cierta medida de rectas relaciones humanas. Su llegada por aire podría ser interpretada como significando literalmente que en el momento propicio vendrá en avión desde el lugar, en la Tierra, donde ha permanecido durante muchas generaciones, observando a los hijos de los hombres; las palabras todos los ojos lo verán podrían significar que en el momento en que llegue, la televisión habrá sido perfeccionada y entonces será visto por dicho medio, aun desde el rincón más distante de la Tierra. Al cristiano ortodoxo esto le parecerá la más cruda blasfemia, pero surge inmediatamente la pregunta ¿por qué sería una blasfemia que Él empleara métodos modernos? Cuando estuvo en la Tierra se adaptó a las costumbres de Su época. Cabalgar sobre las nubes del Cielo puede parecer más pintoresco, y aparentemente exige una mayor expresión de la divinidad ¿pero por qué emplear tal medio, cuando un avión cumplirá igualmente el propósito y la profecía? Deberá eliminarse gran parte de la reaccionaria estupidez antes de que Él pueda venir, y eso será cuando la nueva generación asegure su influencia en el pensamiento humano. Pero no es el evento o la etapa de la aparición del Cristo que consideramos ahora, sino las etapas preparatorias y la tarea de adecuar al mundo (que, en este caso, significa la preparación de la conciencia humana) para la presencia de la Jerarquía en la actividad y Su manifestación física –en pleno, y todo su equipo esotérico.

El reino de Dios marcha hacia su realización. El propósito de la vida de Cristo, de su muerte y de su resurrección, está a punto de llegar a la consumación. Un nuevo reino está viniendo a la existencia; un quinto reino de la naturaleza se está materializando, y tiene ya un núcleo que actúa en la tierra en cuerpo físico. Por lo tanto, demos la bienvenida a los esfuerzos y a las luchas de la época actual, porque son signos de resurrección. Comprendamos que los cataclismos y el caos se suceden a medida que la humanidad irrumpe en el sepulcro del egoísmo y el individualismo, y llega al lugar de la luz y la unidad vivientes, que es la resurrección. Penetremos en las tinieblas con la luz que poseemos…

La Sede de esta Jerarquía se halla en Shamballa, un centro en el desierto de Gobi, llamado en los libros antiguos Isla Blanca. Existe en materia etérica, y cuando la raza de los hombres haya desarrollado la visión etérica en la Tierra, se conocerá su ubicación y será aceptada su realidad. Rápidamente se está desarrollando esta visión, como puede observarse en los diarios y en la literatura actual, pero la ubicación de Shamballa será el último de los sagrados lugares etéricos que se revelará, pues su materia es del segundo éter. Varios Maestros que tienen cuerpo físico viven en los Himalayas en un lugar recluido llamado Shigatsé, lejos de los caminos de los hombres…

El Reino de Dios no es algo que descenderá sobre la Tierra cuando el hombre sea suficientemente bueno. Es algo que ya está actuando eficientemente y demanda reconocimiento. Este grupo organizado ya está reconocido por quienes en verdad buscan primeramente el Reino de Dios y con ello descubren que tal Reino ya está aquí. Muchos saben que Cristo y sus discípulos están presentes físicamente en la Tierra; saben también que el Reino que Ellos rigen posee sus leyes y modos de actuar, siendo conocido por muchas personas a través de los siglos. 

El primer punto de revelación tiene imprescindiblemente una extraordinaria relación con el plano físico, con los trabajadores jerárquicos que tienen cuerpo físico y con quienes utilizan conscientemente el centro ajna. El número de los que pueden trabajar con la energía del pensamiento es ahora muy grande, porque muchos centenares de miles de personas han recibido la primera iniciación. Esto resultará claro cuando nos demos cuenta del incontable número de personas que están definidamente orientadas hacia la luz, espiritualmente motivadas y tratando de hollar conscientemente el sendero o -expresando la idea en fraseología cristiana- seguir los pasos de Cristo. Quizás nada sepan de la enseñanza ocultista o de las técnicas esotéricas, pero la vida disciplinada, la fija intención y el servicio que prestan, los conduce inevitable y oportunamente al camino ocultista. Están aprendiendo a pensar; ansiosamente anhelan saber cuál es el camino correcto para la humanidad y desean conocer la Voluntad de Dios, por lo tanto, construyen formas mentales y desarrollan la capacidad de recibir impresión.

¿En qué forma aparecerán en la Tierra los Miembros de la Jerarquía en sus diferentes grados? ¿Vendrán por los medios comunes de nacimiento, niñez y madurez? Algunos iniciados quizás adopten este método común, otros ya están pasando por él y se hallan en las etapas de la infancia y la adolescencia; a ellos se les encargará una gran parte del trabajo preparatorio. Otros no pasarán por estas fases relativamente limitadoras, sino que irán y vendrán del mundo externo al mundo del esfuerzo jerárquico; unas veces lo harán en cuerpo físico y otras no. Dicho método no será posible mientras las autoridades exijan el cumplimiento de las actuales leyes de identificación nacional y civil, de pasaportes e inspecciones en puertos aéreos y de mar; a estas personas iniciados en tránsito, no se las podría identificar. Por lo tanto, esta forma de aparición queda postergada por algún tiempo. Algunos Maestros crearán lo que en lenguaje oriental se denomina Mayavi Rupa, (vehículo de expresión construido con sustancia física atómica y astral y también mental concreta), el cual pueden crear, utilizar y hacer desaparecer a voluntad; Su problema por lo tanto no es tan agudo en lo que se refiere a aparecer y reaparecer, como el del iniciado que no puede crear un instrumento adaptado a su propósito y servicio.

Su anhelo de ayudarlos es hoy más intenso que nunca, a medida que los seres humanos demandan vehementemente el privilegio de obtener luz. El clamor de la raza más la respuesta de la expectante Jerarquía, debe producir inevitablemente grandes resultados El anhelo de saber y enseñar están en verdad relacionados y son parte del proceso natural del desarrollo consciente. En las próximas décadas tendrá lugar un acontecimiento de consecuencias tan profundas y amplias que la era actual será considerada como una era oscura. La ciencia penetrará más hondamente en el reino de lo intangible y trabajará con médiums y aparatos desconocidos hasta ahora. La liberación del poder del átomo señalará una era revolucionaria, y la ciencia tendrá que eliminar y aportar muchas cosas a medida que trabaja con energías y formas de vida hasta ahora desconocidas.

Será necesario realizar un gran trabajo preliminar. El discípulo en el plano físico y el instructor interno (sea uno de los Grandes Seres o el Maestro en el Corazón) necesitan conocerse y acostumbrarse a sus propias vibraciones. Hay muchas cosas contra las cuales deben luchar los instructores en los planos internos, debido a la lentitud de los procesos mentales de los estudiantes en cuerpo físico. Pero la confianza y la fe establecerán la correcta vibración, lo cual finalmente producirá un trabajo exacto. La falta de fe, de tranquilidad, de dedicación y la inquietud emocional, obstaculizarán. Quienes actúan en el aspecto interno necesitan mucha paciencia para trabajar con las personas, pues carecen de mejor material. Una imprudencia física puede impedir al cuerpo físico ser receptivo; una preocupación o ansiedad puede hacer vibrar al cuerpo astral a un ritmo que imposibilite la buena recepción del propósito interno; el prejuicio, la crítica y el orgullo, pueden inutilizar al cuerpo mental. Quienes aspiran a este difícil trabajo deben observarse a sí mismos con mucho cuidado y mantener la paz y la serenidad interna y la elasticidad mental, que les permita ser de alguna utilidad para proteger y guiar a la humanidad.


¿Ustedes no se han dado cuenta que el Maestro ha estado todo este tiempo con ustedes? Trabajando a través de sus discípulos iniciados, algunos aquí en cuerpo físico y otros en cuerpo astral, produciendo esta nueva ética social que constituye la unificación de todos los grupos de tendencias universalistas, sea cual sea el principio, el móvil y el motivo que cada grupo esté buscando en forma separada, pues no hay que buscar la uniformidad, no hay que decir que todos debemos estar encuadrados en un grupo definido, sino que todos los grupos definidos deben constituir parcelas cada vez más libres e inteligentes, que puedan adaptarse –sin reacción alguna las parcelas de los demás grupos y crear entonces un grupo que pueda resistir la fuerza de los Maestros o la fuerza de la Gran Fraternidad, ahí está la gloria de su acción, la gloria y el significado de la hora presente con todos sus tremendos cambios. Se evitan ustedes tener que pasar por los cambios geológicos que siempre traen dolor, confusión y sufrimiento, sino que lo harán en un sentido de rectificar internamente todo aquello que debe ser reorientado, como puede ser la conciencia estricta dentro de un grupo definido, que este grupo no constituye una frontera que le separe de los demás grupos.

Entonces será posible que la Jerarquía, la Iglesia del Cristo hasta ahora invisible, se exteriorice y actúe abiertamente en el plano físico. Esto significa retornar a la situación que existía en la época atlante cuando, -- empleando la simbología bíblica (Gn. 2,3) Dios Mismo caminó entre los hombres y habló con ellos, pues no existían barreras entre el reino de los hombres y el Reino de Dios. La divinidad estaba entonces presente en forma física, y los Miembros de la Jerarquía espiritual guiaban y dirigían abiertamente los asuntos de la humanidad, hasta donde lo permitía la innata libertad del hombre. Hoy, y en un futuro inmediato, esto volverá a ocurrir en una vuelta más alta de la espiral de la vida. Los Maestros caminarán abiertamente entre los hombres y Cristo reaparecerá físicamente. También se restaurarán los antiguos Misterios; serán nuevamente reconocidos los antiguos jalones que la Masonería ha preservado con tanto empeño y conservado hasta ahora en los rituales masónicos, esperando el día de la restauración y de la resurrección.


El nuevo estudio y el futuro conocimiento surgirán como resultado de una intuición incipiente, de la presencia en la tierra de un gran número de almas avanzadas y evolucionadas y de la venidera y más estrecha relación entre la Jerarquía y la Humanidad. La fusión (que progresa lentamente) de las energías de esos dos centros planetarios, dará por resultado grandes cambios y desenvolvimientos, no sólo en las facultades perceptivas del hombre sino también en el mecanismo físico. Habrá mayor resistencia a las enfermedades nativas y heredadas y verdadera capacidad para resistir las infecciones, lo cual eliminará mucho dolor y sufrimiento. La reducción de todo el karma humano a través de la experiencia de la guerra planetaria (1914-1945), permitirá a las almas que tratan de encarnar, crear cuerpos sin tendencias morbosas. Los Maestros están totalmente libres de enfermedades porque han agotado totalmente el karma de los tres mundos y alcanzado la liberación.

Llegará el momento en que se aceptará la presencia en la Tierra del Cristo como Guía de la Jerarquía y Regente del reino de Dios; los hombres comprenderán también la verdad de la actual afirmación revolucionaria de que en ningún momento Él la ha dejado.

El grupo de Discípulos e Iniciados en cuerpo físico, sobre los cuales será derramada la semilla espiritual, y cuyas radiaciones magnéticas en forma de pensamientos potentes y definidos y en actividades diversas, influirán en las mentes y los corazones de los seres humanos para los cuales va especialmente dirigida aquella religión espiritual. 

Es de esperar que el cristiano ortodoxo rechace al principio las teorías acerca del Cristo que presenta el ocultismo y al mismo tiempo halle cada vez más difícil inducir a las masas inteligentes a aceptar a la Deidad imposible y al débil Cristo que el cristianismo histórico ha fomentado. Las ideas que el público inteligente puede aceptar y aceptará son: un Cristo presente y viviente, conocido por quienes Lo siguen, que es un fuerte y hábil ejecutivo y no un dulce y sentimental sufriente; Que nunca nos abandonó sino que durante dos mil años trabajó por intermedio de Sus discípulos, hombres y mujeres inspirados de todos los credos, religiones y convicciones religiosas; Que no acepta fanatismo ni devoción histérica, sino Que ama a todos los hombres persistentemente con inteligencia y optimismo; Que ve en todos la divinidad y Que comprende las técnicas del desarrollo evolutivo de la conciencia humana (mental, emocional y física, que producirá civilizaciones y culturas apropiadas en una determinada etapa de la evolución) –el público inteligente puede aceptar y aceptará estas ideas. 

Ahora Él aguarda el momento de reaparecer. El descenso a este desgraciado mundo de los hombres no le ofrece ningún cuadro tentador. Desde ese tranquilo retiro en la montaña donde ha esperado, guiado y vigilado a la humanidad y entrenado a Sus discípulos iniciados y al nuevo grupo de servidores del mundo, debe venir para ocupar Su lugar prominente en el escenario mundial y desempeñar Su parte en el gran drama que allí se está desarrollando. Esta vez desempeñará Su parte, pero no en la oscuridad, como Lo hizo anteriormente, sino a los ojos de todo el mundo. Debido a lo reducido de nuestro pequeño planeta, al predominio de la radio y la televisión y a la rapidez de las comunicaciones, Su actuación será observada por todos; probablemente Le produzca cierta consternación la perspectiva de presentar algunas pruebas y exigir grandes reajustes, además de una experiencia penosa inevitable. No vendrá como Dios Omnipotente creado por la ignorancia del hombre, sino como el Cristo, el Fundador del Reino de Dios en la Tierra, para terminar el trabajo comenzado y demostrar nuevamente la divinidad en circunstancias mucho más difíciles. 

Vendrá a corregir los errores y las erróneas interpretaciones de quienes se atrevieron a interpretar Sus sencillas palabras de acuerdo a su propia ignorancia, y a reconocer a aquellos cuyo fiel servicio hizo posible Su retorno. También Él enfrenta una gran prueba, como preparación para recibir una gran iniciación, y cuando la haya pasado y cumpla con Su tarea, ocupará un lugar más excelso en el Hogar del Padre, o irá a prestar servicio en un lugar lejano, donde sólo podrán seguirlo los más sublimes seres; Su cargo actual será entonces desempeñado por Aquel a quien Él ha preparado y entrenado. 

Cristo traerá luz y, por sobre todas las cosas, traerá vida más abundante, pero hasta que ello no se produzca no sabemos qué significa; no podemos darnos cuenta lo que implicará esta revelación ni las nuevas perspectivas que se abrirán ante nosotros. Por Su intermedio, la Luz y la Vida están en camino de ser interpretadas y aplicadas en términos de buena voluntad y de correctas relaciones humanas. Con este fin se está preparando la Jerarquía espiritual. Esta vez Cristo no sólo lo hará con sus colaboradores. Su experiencia y la de Ellos será contraria a la anterior, pues todos los ojos Lo verán, todos los oídos Lo oirán y todas las mentes Lo juzgarán. 

Durante dos mil años ha sido el Guía supremo de la Iglesia invisible, la Jerarquía espiritual, compuesta de discípulos de todos los credos. Reconoce y ama a quienes no son cristianos, pero mantiene su lealtad a los Fundadores de sus respectivas religiones –Buda, Mahoma y otros–. No le interesa cuál es su credo, siempre que el objetivo sea el amor a Dios y a la humanidad. Si los hombres esperan al Cristo que dejó a Sus discípulos hace siglos, fracasarán en reconocer al Cristo que está a punto de retornar. El Cristo no tiene barreras religiosas en Su conciencia, ni Le da importancia a la religión que profesa el Hombre. 


… el movimiento eclesiástico, como cualquier otro, sólo es una conveniencia temporaria y únicamente sirve de lugar transitorio de descanso para la vida evolutiva. Oportunamente aparecerá la Iglesia Universal y sus contornos definidos se delinearán a fines de este siglo. A este respecto, recuerden la sabia profecía del H.P.B., al referirse a dichos acontecimientos. Cristo y Sus discípulos la impulsarán y nutrirán cuando se haya llevado a cabo la afluencia del principio Crístico, el verdadero segundo advenimiento. No establezco fecha para ese acontecimiento, pero no tardará mucho.


La Jerarquía espiritual está investida de inteligencia divina y compuesta por aquellos que han reunido en Sí el intelecto y la intuición, lo práctico y lo aparentemente impráctico, y el actual modo de vivir y de ser, del hombre que tiene visión. En todos los sectores del vivir diario hay que buscar a esas personas que deben ser entrenadas para que reconozcan la divinidad en las respuestas esenciales del plano físico a las nuevas expansiones de conciencia. El Cristo que retornará no será igual al Cristo que aparentemente partió. No será un varón de dolores, ni una figura silenciosa y pensativa; hará declaraciones espirituales que no será necesario interpretar, ni serán tergiversadas, porque Él estará presente para explicar el verdadero significado. 

Cuando retorne el Cristo florecerá muy activamente la conciencia crística entre los hombres; cuando los discípulos trabajen bajo el reconocimiento del Cristo, llegará el momento en que nuevamente y en público volverá a caminar entre los hombres; el Cristo podrá ser públicamente reconocido y realizará su trabajo en los niveles externos de la vida y también en los internos. Para estos tres acontecimientos, que están relacionados con la divinidad inherente al hombre, la Jerarquía trabaja y Se prepara, y registrará esencialmente otro de los resultados del exitoso empleo de la nueva Invocación, a fin de ayudar en esta tarea de preparación. 

Ese público se preparará y trabajará para establecer esas condiciones en el mundo, en las que el Cristo podrá actuar libremente entre los hombres, en Presencia corpórea; entonces, no necesitará permanecer en Su actual retiro, en Asia Central. También puede aceptar y aceptará fácilmente la unidad de todos los credos, cuando sea presentada correctamente la relación que existe entre el Buda y el Cristo; entonces la imagen de un Cristo que exige una posición excepcional, excluyendo a los demás hijos de Dios, desaparecerá en la maravilla de la verdadera sucesión apostólica, en la que a muchos hijos de Dios, de distintos rayos, diferentes nacionalidades y variadas misiones, se los verá históricamente conduciendo a la humanidad por el sendero del desarrollo divino y acercándola a Dios, la Fuente. 

Una verdad que al pensador ortodoxo se le hace difícil aceptar es el hecho de que el Cristo no puede volver porque siempre ha estado en la Tierra vigilando el destino espiritual de la humanidad; nunca nos ha dejado, sino que, físicamente y bien protegido (aunque no oculto), ha guiado los asuntos de la Jerarquía espiritual y de Sus discípulos y trabajadores, quienes conjuntamente se comprometieron con Él a servir en la Tierra. Lo único que Él puede hacer es reaparecer. Constituye una verdad espiritual que quienes han surgido de la tumba y penetrado en la plenitud de la vida de resurrección, pueden ser visibles y al mismo tiempo invisibles para el creyente. Ver y reconocer son dos cosas muy distintas, y uno de los más grandes reconocimientos, por parte de la humanidad, en un futuro próximo, es que Él siempre ha estado con nosotros, compartiendo los valores familiares otorgados al hombre.


El poder del impacto jerárquico espiritual a través de Cristo y Sus discípulos activos, serán tan grandes y tan evidentes la utilidad, la práctica y la naturaleza de las correctas relaciones humanas, que los asuntos mundiales serán prontamente reajustados, inaugurándose una nueva era de buena voluntad y paz en la tierra. La nueva cultura y la nueva civilización serán entonces posibles. 

Un acontecimiento ya está en proceso de manifestarse. Cristo y Sus discípulos, los Maestros de Sabiduría y los Grandes Compañeros, se están acercando cada vez más al plano físico. El trabajo de preparación mental para ese evento y la construcción de la forma mental del advenimiento, o segunda Venida, han sido completados ahora. Queda la precipitación de dicho acontecimiento, su aparición en los niveles astrales y su materialización en el plano físico. Les pediría a todos los que lean estas palabras acerca de la segunda Venida, que reserven su opinión respecto a la naturaleza exacta de ese suceso. Mantener el concepto impersonal y no vincular esa aparición con una personalidad o un individuo. Si cometen el error de conectar el significado con un individuo, limitarán su comprensión y no reconocerán debidamente el propósito grupal. El trabajo de verter el principio del amor (el principio Crístico) y de elevar la conciencia de las masas al punto en que ellas puedan comprender y aceptar el principio amor, constituye el principal trabajo de la nueva era, e inaugurará la era de la hermandad y moldeará a la humanidad a la semejanza de Cristo. Que los pueblos orientales puedan designar a este gran Funcionario con otro nombre que no sea el de Cristo, no tiene importancia alguna ni altera la realidad ni el hecho de Su influencia y Su venida esotérica.


Sería de interés señalar aquí, que cuando venga Aquel a Quien ángeles y hombres esperan y cuyo trabajo es inaugurar la nueva era y completar así el trabajo que comenzó en Palestina hace dos mil años, traerá consigo algunos de los grandes Ángeles así como también algunos de los Maestros. Los ángeles han estado siempre activos en la historia bíblica y se introducirán en las vidas de los seres humanos con mayor poder que hasta ahora. Se los ha llamado nuevamente para que se acerquen a la humanidad y, con su elevada vibración y superior conocimiento, unan sus fuerzas con las de Cristo y Sus discípulos, a fin de ayudar a la raza. Por ejemplo, tienen mucho que comunicar respecto al color y el sonido, y al efecto que estas dos fuerzas producen en los cuerpos etéricos de hombres, animales y flores. Cuando lo que tienen que impartir sea captado por la raza, se contrarrestarán los males físicos y las enfermedades. El grupo de ángeles o devas de color violeta que trabaja en los cuatro niveles etéricos, estará especialmente activo y actuará en cualquier momento dado, en los cuatro principales grupos de hombres que están en encarnación. Cuatro rayos predominan en cualquier período, siendo uno de ellos más poderoso que los otros tres. Esta idea se halla simbolizada en las cuatro castas de la India y descubrirán también que estas cuatro castas se encuentran universalmente en todo el planeta


Que la bendición de Aquel a Quien todos servimos se derrame sobre ustedes y los discípulos de todas partes, y que se dediquen plenamente a ayudar a los hombres a pasar de la oscuridad a la luz y de la muerte a la inmortalidad.



jueves, 29 de julio de 2010

EL MORADOR EN EL UMBRAL

Se ha tratado bastante de hacer un cuadro completo del morador... esa parte oscura de nuestra conciencia, esa parte que impide que pasemos impunemente a escalones más elevados...

El morador está compuesto por el yo, el pequeño yo, que se engrandece con sus egoísmos, con sus ilusiones, con sus apegos. Son los fallos de la conciencia que tratamos de ignorar y sepultamos en las profundidades del subconsciente para que el tupido velo del olvido los tape y sea imposible verlos al examinar nuestros logros o méritos...

Pero el ángel de la presencia quiere que el ánfora, en la que guardamos nuestras más secretas y elevadas aspiraciones, esté limpia ytransparente.

Por ello es necesario que la meditación, el desapego y el servicio hagan su trabajo transfigurador... el servicio hará que saquemos de nuestro interior todas las fuerzas escondidas y aun no utilizadas de la triada
superior. Con esas fuerzas nuevas, el servidor sufrirá una transmutación que hará que su trasfondo quede limpio y la renunciación al fruto de sus acciones sea consecuencia de una entrega sin límites a servir en el
punto en que la vida lo ha situado, con lo cual el morador ya no tendrá vida a la que aferrarse y se disipará, dejando el camino libre para que el ángel de la presencia nos abra la puerta de la iniciación... a no ser que renunciemos a ella... como posiblemente hayamos hecho muchos de nosotros... para ello, el silencio es también imprescindible...

Vicente Beltrán solía decir que habríamos de pagar hasta por nuestras inútiles palabras... Esas palabras nutren el morador, el silencio lo diluye... Y como dice el Maestro Tibetano, antes de que la boca pueda pronunciar palabra alguna, debería haber perdido la capacidad de herir... esta es una ley del servicio en el ashram de un Maestro... mientras, sólo se permite escuchar... que es una forma de crecer en sabiduría...

DESCOLGAR AL CRISTO DE LA CRUZ...

Hace años colgué este mensaje en la red. No se el seguimiento ni los efectos que ocasionó; pero creo que sigue teniendo pleno vigor:

Con motivo del inicio del siglo XXI, sería interesante poner en marcha una operación por la que pudiéramos lograr que las iglesias de todo el mundo descolgaran finalmente el Cristo de la Cruz.

El Cristo sólo estuvo en la cruz 6 horas; pero la iglesia, por incomprensión del mensaje de Cristo, lo ha mantenido colgado por cerca de 2000 años.

Parte del mensaje de Cristo fue la victoria sobre la muerte y posteriormente la propia resurrección, suponiendo que verdaderamente hubiera muerto Jesús en la cruz.

Pero la iglesia incomprensiblemente sigue manteniéndolo colgado y sangrando en la cruz.

¿Hasta cuando hemos de soportar esta patética imagen de muerte?

¿Habremos de esperar que sea el propio Cristo el quién se baje de la cruz?

Haz circular este mensaje por todas las listas y enviad copias al Vaticano solicitando esa urgente acción de reivindicar la figura y el mensaje de amor de Cristo...

Habría que dar al Cesar lo que es del Cesar y al Cristo lo que es del Cristo...

DE BELEN AL CALVARIO

De todos los que buscaron mi cuna en Belén

escuchando una voz y siguiendo una estrella

¿Cuántos me acompañaron al calvario?

¡estaba demasiado lejos!

;La gloria rodeaba al niño del establo

y también la esperanza humana que luchaban por lo perdido

más esa esperanza completa les llego

en mi corona de espinas y a través de mi cruz

la verdad fue mi espada y el dolor mi sostén

que otorgué a quienes continuaron con mi senda

un burrito adornado fue mi caballo

fui el elegido para cabalgar

así pasó la gloria de Belén

y los regalos de los magos de oriente

así pasaron las multitudes; pero solo doce

estuvieron en la fiesta

El pobre pan servido en el alto aposento

donde el triste cáliz paso de mano en mano

como prueba de amor hacia la humanidad

que puebla toda la tierra

Cuando oré en la soledad de Getsemaní

pidiendo que se apartara ese amargo cáliz

no pudieron velar ni una sola hora

una hora hasta el alba

muchos buscaron mi cuna en Belén

escuchando una voz y siguiendo una estrella

sólo Simón me acompañó.

El Calvario estaba demasiado lejos.

(De Belen al Calvario) Alice A. Bailey

domingo, 14 de marzo de 2010

EL ANTICRISTO o EL NUMERO DE LA BESTIA 666

La Bestia (666) y el Anticristo que menciona San Juan
Este tema ha vertido ríos de tinta y ha despertado en las mentes de los hombres y teólogos toda clase de fantasías sin argumentos concretos que avalaran las suposiciones veladas en los símbolos del Apocalípsis.
Dentro de la primera epístola de San Juan, se nos habla del Anticristo cómo "aquel que niega que Jesús sea también el Cristo" (nosotros ya sabemos que se trata de dos entidades diferentes que se manifiestan en unidad a partir del bautismo). En ese acto, el espíritu que anima el cuerpo de Jesús, renuncia a su cuerpo y se lo ofrece al espíritu de Cristo para que pueda manifestarse a través de su cuerpo, sin tener EL que perder un tiempo tan precioso para una entidad de ese elevado nivel espiritual. También leemos que: "Es Anticristo el que niega al Padre y al Hijo."
La interpretación más evidente es aquella que podríamos denominar como la antitesis del Cristo, que es: amor, luz, verdad, vida, etc.

Otra explicación la encontraremos en el Apocalipsis, cuando leemos de los 144.000 sellados, como aquellos que habrían de proteger de todo mal en la tierra, por tener el sello en sus frentes.
La interpretación a esta afirmación también se hace evidente cuando efectuamos la suma de los chakras (centros de energía en el cuerpo etérico) del cuerpo humano:
básico ... numero de pétalos .....................   4
sacro.........................................................  6 ---- La ilustración muestra este chakra en cada cuerpo.
plexo solar................................................. 10
cardíaco..................................................... 12
laríngeo...................................................... 16
ajna (tercer ojo)........................................  96
coronario............................................... 1000 (con un núcleo central de 12 pétalos. Total de pétalos 144 y 1000 numeración acorde con la época romana al transcribir del arameo la cifra de 144.000... (CXLIVM). Aquel que tiene todo su equipo de chakras completamente despierto es un Christos (que en griego significa liberado), por lo que está libre de todo el karma que se puede liberar cuando llegue "el fin de los tiempos" cuya fecha depende exclusivamente de la acción de todos aquellos que están llamados a preparar los caminos del Señor... es decir todos nosotros.

Por si hubiera duda de esta descripción, sigue aludiendo que de cada una de las 12 tribus saldrían 12.000 sellados (12 x 12.000 = 144.000 en total), mencionando esta vez, que todos los que habían desarrollado el chakra de la cima de la cabeza también se consideran Cristos.

A medida que vamos creciendo por el camino de la evolución, los fuegos purificadores de los tres planos de la evolución humana (físico, emocional y mental), van quemando las tramas protectoras que existen en cada uno de los cuerpos y van ascendiendo hasta el chakra coronario (en la cima de la calavera o el Monte Gólgota). Este camino se recorre desde el chakra de base de columna vertebral -que tiene forma de cruz- hasta la cima de la cabeza y haber recorrido "el camino" de 33 vértebras o años y quedar crucificado entre dos cruces (la fija y la mutable de las que trata la astrología, representando Cristo la cruz cardinal)

El chakra sacro, que rige el sexo y los placeres mundanos, vemos que tiene 6 pétalos en el cuerpo etérico, 6 pétalos en el cuerpo emocional y 6 pétalos en el cuerpo mental... total 6, 6, 6 es aquel que en todos sus cuerpos se manifiesta a través de esta fuerza y es dominado por ella, que se dedica en sus pensamientos, sentimientos y acciones a cumplir con sus instintos mas bajos. Aquel es el llamado bestia y 666 es su número. Es número de hombre y el que sepa contar que cuente.

Nosotros, a medida que vamos prosperando por el largo camino de la evolución vamos dejando muy atrás ese número, o si no, está en nuestras manos el hacerlo.

Los sistemas son muchos, aunque cada uno de nosotros ha de llevar a cuestas su propia cruz para poder convertirse en un Cristo o en un servidor de la Jerarquía Planetaria o Fraternidad Blanca, compuesta por todas las almas que han logrado liberarse de las cadenas y otros placeres que ofrece este mundo tridimensional y aprender a servir en su lugar, el lugar que él ha elegido -a nivel de alma- para servir, aunque sea sólo un poco, ya que aquel que es fiel en lo poco, pude ser fiel en lo mucho.

La Jerarquía de Maestros sólo nos tiene a nosotros a Su disposición, ya que a nuestro nivel (aunque sea muy humilde, también formamos parte de esa Jerarquía Planetaria) y lo único que nos separa de ellos, es la falta de conciencia cerebral de este hecho.
A través de la meditación correcta, impartida por alguna escuela de misterios de reconocida solvencia, (por ejemplo la Escuela Arcana, ver su página en www.lucistrust.org) puede que algún día de esta vida, recibamos una señal clara de que el alma ha establecido contacto con el cerebro, cosa para la que será imprescindible el haber organizado la mente de una manera ordenada, haber acrecentado nuestro nivel de discernimiento y aplacado nuestras ansias por establecer este contacto, ya que esto formaría una puerta muy propicia para que se colaran -sin ser llamadas- toda una serie de entidades astrales expertas en hacer perder el tiempo a los aspirantes menos preparados.
Cuando todo el equipo esté en condiciones de poder soportar la enorme vibración del Maestro, ya se encargará de que nuestro cerebro sea consciente de que ha tenido el privilegio de esta entrevista; pero que no debe ser solicitada por el aspirante, ya que el Maestro tiene "una agenda muy apretada" "su tiempo es muy valioso", y, si esto se llega a producir podría significar un fracaso, por parte del aspirante, a responder a la nota del alma y a las sugerencias del discípulo que está al cargo de su instrucción.

La manera de recorrer este sendero es individual e intransferible, aunque hay unas pautas dictadas desde el principio de los tiempos de manifestación para nuestra raza aria (antes, las exigencias y los niveles eran de menor "calidad" para alcanzar la iniciación).
La búsqueda de la escuela de misterios que sea la del mayor nivel que podamos soportar, por sus enseñanzas y disciplinas.
Por ser la oferta bastante extensa, habremos de informarnos en cada una de ellas y realizar un par de cursos para ver si nos conviene, si está en línea con nuestra manera de ser (el rayo del cuerpo mental o el rayo de la personalidad vibra con las enseñanzas impartidas)...
El método mas eficiente, es dejarse guiar por el Cristo interno, si has llegado hasta aquí, posiblemente signifique que ya has entrado en el Sendero y Cristo ya ha nacido en tu corazón. También es posible que hayas recibido la primera iniciación o incluso alguna superior y el cerebro haya registrado este acontecimiento de una manera clara y sin apelación posible por parte de la mente.

Los sistemas disponibles para la práctica de la meditación ocultista, también suelen ser de elevado interés para la integración de la personalidad con el alma, ofrecen ciertos peligros para el cerebro; pero si están correctamente orientados, estos peligros son prácticamente nulos o exclusivamente malinterpretados por parte del estudiante.

Como resultado de estas lecciones, quizás nos impela el tener que trasmitirlas a los compañeros del largo camino, aquellos que están "un par de centímetros por detrás nuestro" o “por aquellos que están más adelantados” y que nuestra pequeña luz pueda iluminar un poco la vida de aquellos que caminan en la oscuridad.

Esta es la nota de Cristo, de Aquel que nos dio ejemplo de desapego a su gran Yo. Aquel que renunció a su divinidad para ponerse a la altura de los humildes y que sus palabras sencillas pudieran resistir el paso de los siglos a pesar de las manipulaciones a que han sido sometidas. Aquel que dijo también que nosotros somos el templo de dios (¿quien acepta la responsabilidad de aceptarse como templo de dios?)
Y que ese templo tiene 7 puertas (los 7 chakras principales del cuerpo etérico, cuya contraparte física son las glándulas endocrinas del cuerpo físico).
Aquel, que para poder seguirlo no tenia que estar atado a las riquezas materiales, que tendría que repartirlas entre los pobres y dar al cesar lo que es del cesar y a dios los que es de dios.
Aquel que no hacía milagros, que era nuestra fe en Él la que los hacía.

El Cristo en nosotros hará que busquemos el reino de los cielos, que sirvamos desapegadamente a cualquier privilegio que podamos obtener gracias a la entrega a los demás, al amor y compasión por los que sufren en la vida sin saber el porqué, a la renunciación a los poderes que poseamos. Todo lo demás se nos dará por añadidura, hasta que nos hayamos convertido en Cristos.

Ante los peligros que nos acechan, sería bueno que guardaras este artículo en una carpeta especial y lo enviaras a tus listas y amigos y especialmente a revistas y prensa para poder iluminar aquellos espacios oscuros, que cubiertos por el velo de la ignorancia, proclaman la llegada de entidades tales como la gran bestia o el propio anticristo.

Con nuestro esfuerzo unido en pos de la Luz y el Amor, lograremos que la Paz sea posible en nuestro atormentado planeta y que Cristo camine de nuevo entre nosotros.

Creo que ésta es una verdad que merece lugar destacado en esta página de verdades descubiertas aplicando el discernimiento y también la intuición.